
Tipos de anillos de compromiso
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Tipos de anillos
La premisa a la hora de elegir el tipo de anillo de compromiso que queremos regalar en el momento de la pedida de mano, es que le guste a ella.
Dicho esto, hemos de tener en cuenta otras variables para elegir el anillo perfecto.
Es primordial tener en cuenta su personalidad, si es una persona moderna o clásica, dependiendo de esto nos enfocaremos en un estilo u otro de anillo.
Su estilo de vida también será relevante en la elección, si es una persona dinámica, necesitará un anillo más resistente, quizás con la piedra más embutida en el aro para evitar enganchones o posibles desprendimientos, un ejemplo sería una media alianza o alianza completa.
Si realiza una vida más tranquila, dependiendo siempre de sus gustos, se podrá elegir una sortija con la piedra más “al aire” tipo solitario o híbrido.
La vida social y cuantas veces se vaya a poner la alianza a lo largo del año también influirá en el tipo de anillo que debemos escoger.
El solitario
Compuesto por un aro elaborado en metal precioso y un diamante que irá situado en su extremo superior, en este tipo de anillos es muy importante tanto el engaste como el corte de la piedra, dependiendo de estos parámetros le piedra del solitario dejará pasar la luz provocando unos destellos únicos.
Este tipo de sortija de pedida es una de las que más aceptación tienen, pero aun así es muy difícil ver 2 iguales.
Las piedras de estos anillos suelen ser de mayor tamaño que en el resto de los anillos de compromiso, por eso a la hora de su adquisición conviene incidir especialmente en la fortaleza de la sujeción de la piedra al aro conocida como engaste, siendo el más común el engaste en garras. El número de garras dependerá en gran manera del tamaño de la piedra.
Medias alianzas
Lo primero que se ha de decir de ellas, es que nada tienen que ver con las alianzas de boda, aunque el nombre coincida.
Las medias alianzas están compuestas por un aro por el que discurren una hilera de diamantes u otras piedras preciosas que cubren aproximadamente la mitad superior del anillo, también se pueden ver combinados diamantes y otras piedras preciosas, como rubíes, esmeraldas o zafiros.
El engaste en estos casos suele denominarse engaste de carril, canal o carre´, pero en algunos modelos con menos piedras se puede ver un engaste de barras separadoras.
Son cómodas de llevar porque las piedras sobresalen menos y tienen menos riesgo de sufrir enganchones o golpes
La alianza completa
Estas son muy parecidas a las medias alianzas, la principal diferencia es que en el caso de estas sortijas de pedida las piedras se pueden ver a lo largo de toda la circunferencia del anillo.
Las alianzas completas suelen tener las piedras sujetas con el mismo tipo de engaste que las medias alianzas.
En este tipo de anillos el metal pierde protagonismo cediéndole a las piedras y a su tipo de engaste la personalidad de la joya.
Una vez nos acostumbramos a llevar piedras en la parte inferior del aro son bastante cómodas, pues al igual que las medias alianzas las piedras van bastante protegidas por el metal.
El anillo híbrido o pavé
Son una fusión entre el solitario y la media alianza, son anillos muy románticos y de gran belleza.
Como en el caso de los solitarios llevan una piedra central grande, pero en este caso, esta piedra está flanqueada por piedras más pequeñas que discurren a lo largo de los brazos del aro.
En este caso el engaste de la piedra central podrá ser de tipo garra, mientras que las laterales serán como las de la media alianza o alianza completa.
El anillo tu y yo
Este tipo de anillo pertenece al tipo de los solitarios, pero tiene la particularidad de que la piedra esta sujeta por 2 brazos cruzados que sujetan una piedra, esta se suele engastar por presión o con una casquilla bajo la base de la piedra.
Un anillo clásico muy romántico que resalta las propiedades del diamante al dejar pasar la luz por los laterales de la piedra, en ocasiones, en la parte inferior del diamante, La culata, lleva una sujeción extra que refuerza el engaste de la gema.
Lo podremos encontrar en distintas configuraciones, con una o más piedras o con diferentes tipos de sujeción o engaste.
El anillo roseta
Compuesto por una piedra central que está rodeada por piedras más pequeñas, por lo general la piedra central suele tener un mayor tamaño que las que le rodean en ocasiones el motivo central de estos anillos puede ser una perla o una gema diferente a las que le rodean, las podemos encontrar con los brazos del anillo jalonados de piedras o no.
Tipos de engaste
Engaste en garras
Esta es una de las técnicas más usadas para el engaste de piedras preciosas.
Para realizar este tipo de engaste se inserta la piedra entre varias garras de metal, con igual separación entre ellas, estas garras son diseñadas de manera que sujeten a la piedra por el “filetín” o máximo punto del diámetro de la piedra.
Esta sujeción se asegura haciendo una hendidura en la garra contactando con la piedra más o menos un milímetro por encima y por debajo del filetín.
El número de garras que posea el engaste suele depender del diseño y del tamaño de la piedra, lo más usual suele ser el de 4 garras que asegura una entrada de luz a la piedra.
La parte superior de las garras podrá tener diferentes terminaciones, podrán ser más o menos redondeadas según el diseño y el gusto del orfebre.
Engaste en grano o pavé
Este tipo de engaste se suele ver en piezas que llevan muchas piedras pequeñas.
El término “Pave” proviene del francés y significa adoquín o pavimento.
En este tipo de engaste se colocan muchas piedras pequeñas sujetas por pequeños granos de metal.
Para esta sujeción de las piedras es fundamental, la experiencia y habilidad del orfebre, porque si los granos no fueran del mismo tamaño o no fueran colocados en la posición adecuada, sería fácil que se desprendieran las piedras.
Este es un engaste que tiene como misión dar la visión de que toda la superficie está cubierta por brillantes.
Esta técnica de engastado es de extrema complejidad y laboriosidad, pero puede dar unos resultados excelentes.
Engaste en carril y en barras
También es conocido como engaste en canal, carré o carril y se utiliza principalmente para las medias alianzas o alianzas completas.
Este tipo de engaste es aconsejable si se busca la solidez y la protección de las piedras.
Las piedras están embutidas en el metal del anillo y discurren a lo largo del aro.
El metal tiene una hendidura que sujeta las piedras por el filetín.
En el caso del engaste en barras, la diferencia es que las piedras están separadas por barras de metal.
Este engaste se utiliza para anillos que poseen varias filas de piedras.
La vistosidad de las piedras con este engaste es bastante buena, produciendo destellos de gran belleza.
Engaste en bisel y tensión
También es conocido como boquilla, en este tipo de sujeción un aro de metal con un bisel interior sujeta la piedra por la totalidad de su filetín, a diferencia del engaste en carril o barras que sólo sujetan las piedras por dos extremos.
Por lo demás este tipo de engaste es bastante pareció al de carril o garras.
Se usa principalmente para solitarios con piedras ovaladas o redondas, aunque también se puede ver en otro tipo de tallas como cuadradas o bagette.
El engaste en bisel es quizás la sujeción más solida para las piedras y es de las primeras que se usaron.
Engaste de cabujón y chatón
En el caso del cabujón se utiliza para determinadas gemas que tienen una talla en la que su parte inferior plana y la superior con forma de bóveda, normalmente se usa para piedras opacas o traslucidas.
Este engaste se forma soldando una base metálica con un aro que rodea la gema que posteriormente será forzado a cerrarse sobre la gema, más o menos a 1 ó 2 milímetros de altura.
En el caso del chatón, la diferencia es que la gema no reposa sobre la montura con toda su base, porque en este caso la piedra no tiene la base plana.
Para que el cerrado de la base ofrezca una sujeción óptima, deberá irse cerrando de forma diametral.
Tipos de piedras
Obviamente la piedra reina de los anillos de compromiso es el diamante en sus diferentes tipos tamaños y tallas, pero no es la única, cada día es más habitual ver otro tipo de piedras o gemas casi siempre de origen mineral.
Es bastante normal utilizar piedras preciosas como el zafiro, el rubí o la esmeralda como piedra principal acompañada de diamantes en diferentes formas. El diamante es símbolo de amor eterno desde la época romana, por lo que es la piedra más utilizada, pero no es ninguna obligación y se pueden encontrar preciosos anillos de compromiso con piedras preciosas de diferentes colores.
El diamante
El diamante es una piedra preciosa que tiene su origen en el carbono que se cristaliza a altísimas temperaturas (más de 1000 grados) al mismo tiempo que sufre una tremenda presión, por lo que su formación debe ser a gran profundidad bajo el manto terrestre.
Los diamantes se empiezan a poner de moda en Europa a partir del siglo XVII pero estaban al alcance de muy pocos.
El diamante de momento es la sustancia más dura que existe, se le otorga un 10 en la escala de Mohs y es resistente e insoluble en cualquier acido, para fundir un diamante seria necesaria una temperatura de más de 3.800 grados centígrados, mientras que el acero se funde a poco más de 1.500 grados.
Esta dureza ha convertido al diamante en un símbolo universal del amor eterno, por eso es tan característico en los anillos de pedida.
Si queréis más información sobre como distinguir un diamante verdadero de uno falso os aconsejo el articulo “Como distinguir un diamante verdadero de uno falso” de nuestro blog
El zafiro
Esta piedra preciosa es una variedad del corindón, tiene un característico color azul que podrá ser más o menos intenso, aunque también hay otras variedades que ofrecen otros colores como el amarillo o transparente, que, a pesar de pertenecer a la misma familia, no son considerados zafiros por los expertos.
La dureza de los zafiros es casi como la de los diamantes y se coloca en un 9 en la escala de Mohs
Los mayores productores se encuentran en áfrica, Sudamérica y La India.
Es muy conocida la utilización de cristal sintético de zafiros para la fabricación de relojes y como piezas de sus mecanismos.
El rubí
Los Rubíes deben su nombre al color rojo que los caracteriza y su color se debe a metales de hierro y cromo.
Al igual que el zafiro pertenece a la familia del corindón.
Popular mente es conocida como la gema de la pasión debido a su color rojo.
Su dureza es extraordinaria y alcanza un 9 en la escala de Mohs.
Los rubíes más valorados son los rojos puros conocidos como “sangre de paloma”
Casi todos los rubíes tienen imperfecciones, un rubí perfecto podría superar el precio de un diamante de igual kilataje y calidad.
La esmeralda
Su nombre proviene del griego y significa piedra verde y es una de las cuatro piedras preciosas junto con el Diamante, el rubí y el zafiro.
Las esmeraldas son una variedad de color verde del berilio.
Colombia es uno de los países que tiene las mayores reservas de esta gema y cuenta con piezas de extraordinaria calidad y belleza.
Como curiosidad os diré que se pueden encontrar en un templo dedicado al amor, el Taj Mahal, donde se muestran en las paredes bordeando letras de los textos sagrados que allí se muestran.
En la antigüedad se creía que la esmeralda protegía contra los venenos.
Es una gema más difícil de hallar que los diamantes y tiene una dureza inferior a las otras piedras preciosas, esta clasificada con un 7,5 en la escala de Mohs.





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