
Diamantes sintéticos o artificiales
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UN DIAMANTE ES PARA SIEMPRE
Este slogan publicitario es considerado como el mejor de todos los creados durante el siglo XX, utilizado infinidad de veces tanto por los profesionales del sector como por el público en general, todo el mundo lo conoce y sin embargo la realidad que describe corre un peligro inminente.

DIAMANTES SINTÉTICOS O ARTIFICIALES
Siempre han existido piedras que utilizadas por la industria de la joyería trataban de imitar el color y brillo de los diamantes auténticos, así que desde las marquesitas
que suplían en joyas de principios del siglo XX a los diamantes tipo roseta o diamantes sin talla definida y que todavía hoy encontramos en muchas piezas de joyería hemos pasado por los zafiros blancos (nombre que en realidad es un eufemismo ya que aunque muy raros si existen zafiros autenticos de color blanco)


que son piedras sintéticas también muy utilizadas durante la segunda mitad del siglo pasado y que quedaron relegados a un segundo plano por la llegada de la circonita, otra piedra sintética pero que ya si cuesta trabajo diferenciar de un auténtico diamante sobre todo en su talla más conocida que es la llamada brillante y que aún es la piedra más utilizada en la creación de joyas de plata y oro.
Hasta este momento no costaba mucho trabajo poder diferenciar fácilmente un diamante de cualquiera de sus imitaciones, utilizando cualquiera de las técnicas de las que hemos escrito un artículo de blog anteriormente y que podéis encontrar en nuestro índice, pero ya a finales del siglo apareció la piedra denominada moissanita (carburo de silicio) que incluso en su descubrimiento (siglo XIX) se la trato como si se hubiese encontrado un diamante, y que naturalmente posteriormente se utilizó como tal siendo prácticamente imposible poder diferenciar una de otra y teniendo que utilizar detectores específicos de densidad para poder saber si la piedra en cuestión es un diamante o una moissanita, como esta piedra también es muy difícil de encontrar en la naturaleza, se logró reproducirla en el laboratorio por lo que casi todas las que puedas encontrar serán piedras perfectas de color incoloro y sin inclusiones.

En cuanto al precio de las moissanitas comparándolo con el de los diamantes podemos hablar de que una moissanita nos costará entre el 10 y el 20% de lo que nos costaría un auténtico diamante.
Y es en estos momento que vivimos cuando alguien se preguntó, ¿si se ha podido “crear” una moissanita en laboratorio sin que nadie pueda distinguir la natural de la sintética?, ¿por qué no hacer lo mismo con los diamantes?.
Siglo XXI, los diamantes sintéticos o artificiales son una realidad y ya se utilizan en joyería sin que sea posible por el momento poder diferenciarlos de los naturales, la única diferencia es que los sintéticos siempre son perfectos en cuanto a color y pureza pudiendo ser fabricados en apenas cinco días y los naturales se han formado a altísimas temperaturas en un proceso de millones de años en el interior de nuestro planeta.

Mucha gente incluso solicita los diamantes sintéticos prefiriéndolos a los naturales para sus anillos de compromiso por todo aquello de los “diamantes de sangre” o el deterioro que la extracción de los diamantes produce en la naturaleza, famosos como Meghan Markle ha decidido lucir con naturalidad estos diamantes artificiales.
En el día que se escribe este artículo la diferencia de precio entre unos y otros no es importante ya que los fabricantes de estos diamantes artificiales son firmas ya dedicadas al comercio del diamante desde hace muchos años, la más conocida se llama Kimai empresa radicada en Amberes (capital del mundo de los diamantes) creada por descendientes de importantes familias dedicadas desde siempre a la industria tradicional del diamante por lo que y siempre desde una opinión personal se cuidaran mucho de romper el mercado de este producto pero una vez cruzada la línea nadie puede saber que es lo que pasará en el futuro.
Lo que sí es una realidad es que en la actualidad la Comisión Europea dada la imposibilidad de poder distinguirlos ha renunciado a obligar a los profesionales de la joyería a diferenciar con etiquetas o de cualquier otra forma si los diamantes que ofrecen en sus escaparates son sintéticos o naturales cosa que enorgullece y de la que se pavonean los fabricantes de diamantes artificiales.
Para terminar este artículo solo quiero especificar a los lectores del mismo que a la fecha de hoy todas las joyas con diamantes ofrecidos en nuestras tiendas físicas y joyería online, son diamantes naturales que acompañamos con un certificado fotografía de la pieza indicando sus características, color, pureza, talla y peso.

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