
En que dedo se pone el anillo de compromiso
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La pedida de mano implica numerosos detalles como conocer los gustos de tu pareja o saber en qué dedo se pone el anillo de compromiso para que sea un momento idílico para ambos. El compromiso de una pareja significa que se quiere dar un paso más en la relación y que están dispuestos a compartir una vida conjunta y llena de felicidad.
¿En qué dedo debe colocarse el anillo de compromiso?
En España el anillo de compromiso se coloca en el dedo anular de la mano derecha hasta el día de las nupcias, aunque existen excepciones. En las zonas de las Baleares, Cataluña y Valencia el anillo de pedida se coloca en la mano izquierda, en el mismo dedo.
En otros lugares del planeta, dependerá del país y sus tradiciones, aunque casi todos coinciden en el mismo dedo. Por ejemplo, en Estados Unidos existe una gran tradición con las fiestas de compromiso o de pedida y se colocan el anillo en la mano derecha, en el dedo anular.

Tradición del anillo de compromiso
El hecho de en qué dedo se pone el anillo de compromiso no es simplemente por azar, ya que, desde la antigüedad, concretamente desde Egipto, ya se escogía ese dedo. Los egipcios tenían la creencia que dicho dedo conectaba con el corazón a través de una vena simbolizando el amor eterno o la unión. Más tarde los romanos denominaron esta vena como Vena Amoris en latín, conocida como “la vena del amor”.
La Vena Amoris quedo documentada en “Noches áticas” (Noctes Atticæ) por Aulo Gelio, abogado y escritor romano en el siglo II donde describió el examen del cuerpo de un difunto, donde se identificó un “nervio” que conectaba el dedo con el corazón.
El anillo de compromiso en la Antigua Roma
En la Antigua Roma el anillo de compromiso se entregaba como regalo a los padres de la novia, formando parte de un ritual en el que también se entregaban otros objetos a cambio de que ellos permitieran el matrimonio, comprobando que el futuro marido tuviera solvencia y capacidad para mantener a su prometida. Este anillo estaba fabricado en hierro, simbolizando la fuerza y la permanencia en esta unión de las dos familias.
Tiempo más tarde el ritual cambió y se entregaban dos anillos de compromiso. Una era para el padre, como símbolo de unión con su prometida y uno a ella con forma de llave. Esta llave permitía abrir cofres y candados que contenían joyas u otros objetos de gran valor, simbolizando la confianza depositada en ella. También recibían otro anillo que servía para mostrarlo en público, demostrar su estatus social y riquezas, fabricado en oro.
Llegada la época católica en Roma el anillo de compromiso seguía manteniéndose en el dedo anular, pero cambió de la mano izquierda a la derecha. La razón principal era por qué la mano izquierda se relacionaba con lo siniestro y lo negativo ya que su traducción al latín es “sinister”.
Los anillos de compromiso en la Edad Media
La tradición con los anillos de compromiso continuó en la Edad Media y en diferentes siglos. Un ejemplo de ello eran los judíos, que tenían anillos de pedida en sus ceremonias nupciales y que eran parte de la sinagoga, con un tamaño tan grande que no se podían poner en ningún dedo.
En el cristianismo no fue hasta el siglo XIII cuando comenzó a realizarse la entrega de los anillos, ya que en siglos anteriores era consideraba una tradición pagana y, por lo tanto, no estaba aceptada por el clero, no permitiendo su uso en ceremonias nupciales. A partir del siglo XIII comenzaron a fabricarse en oro, ya que se consideraba un material noble, utilizando el hierro anteriormente como metal para elaborarlos.
Llegado el siglo XIV en Inglaterra se promulgo un decreto por Eduardo VI en el que se dictaminaba que el tercer dedo de la mano izquierda, sin contar el pulgar, sería el dedo anular oficial. Posteriormente se promulgo mediante el “Libro de oración común” que la mano izquierda sería la oficial para el matrimonio, aunque no se especificaba el dedo donde debía ir el anillo. Incluso la Iglesia Romana también declaro oficialmente la mano izquierda para el matrimonio, incluido en el Ritual Romano de Pablo V datado en el año 1615.
Conclusión
Los anillos de compromiso han ido evolucionando a lo largo de la historia. Han pasado de ser una prueba de que el novio tenía la capacidad y la solvencia necesaria para garantizar la manutención de su esposa o de demostrar sus intenciones de casarse con una mujer, a ser un objeto que inicia un largo camino de prosperidad y felicidad con el matrimonio.
Con esta evolución la celebración de pedida ha tomado un sentido más romántico y profundo, por lo que es necesario prestar atención a todos los detalles. Dependiendo del país de nuestra pareja deberemos conocer en que dedo se pone el anillo de compromiso, los gustos de ella (en la actualidad los anillos de compromiso con diamantes han alcanzado una gran popularidad), e incluso si desea una celebración privada o en público. En Rubí joyeros encontrarás la atención que necesitas y recibirás todo el asesoramiento necesario para adquirir el anillo de compromiso ideal para tu pareja.
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