
Los anillos de compromiso
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Llega uno de los momentos más intensos de toda nuestra vida, ese momento es el de entregar un anillo de compromiso, le gustará, me dirá que sí, cuanto me va a costar…
La elección de los anillos de compromiso no es un proceso estándar, depende de varios factores.
Lo primero que hemos de tener en cuenta, es cuanto nos queremos gastar, pues dependiendo de el presupuesto podremos optar a unos metales y piedras u otros.
Una vez decidido este punto, has de tener muy en cuenta la personalidad de tu pareja y sus hábitos de vida, si es sofisticada o sencilla, si suele llevar joyas, su forma de vestir, sus manos….
Tenemos que saber si después de la boda va a querer seguir usando el anillo y con qué frecuencia, esto influirá mucho en el diseño del anillo, si lo va a usar todos los días, no será conveniente un anillo con un diamante que sobresalga demasiado, porque lo golpearía y se le podría enganchar mientras realiza tareas cotidianas. Para este caso podría ir bien una media alianza o alianza completa.

Para uso muy frecuente, es muy habitual un anillo que combine con la alianza de boda, en su color, metal y terminación.
Centrándonos en el anillo de compromiso, lo primero que podemos elegir es la piedra, aunque casi siempre va a ser un diamante, podría ser una circonita, que sale bastante más económica o incluso una combinación de varias piedras. En base a esto elegiremos el metal y color, lo más común es el oro amarillo o el oro blanco, siendo el blanco el que más se ve en la actualidad.
Otra decisión muy importante es el tipo de anillo, esto depende mucho del uso que se le vaya a dar, pero hay que tener en cuenta que el principal requisito es que le guste a su futura dueña, el carácter de la persona que lo reciba, para una persona muy activa y que quiera usarlo muy a menudo, es conveniente que la piedra principal no sobresalga demasiado del aro del anillo.
Podemos decidir entre varios tipos de anillos de compromiso:
El solitario:

Este tipo de anillo consta de un aro y una piedra más o menos grande que suele estar sujeta al aro por un engaste en garras, el número de garras dependerá del tamaño de la piedra. Este tipo de sujeción es muy popular porque realza la piedra al dejar que la luz entre o salga por todas las facetas, creando unos destellos de gran belleza.
Dentro de este tipo de anillo de compromiso, contamos también con el modelo “tú y yo” en el que la piedra esta aparentemente sólo sujeta por dos lados de la misma.
Habitualmente bajo la piedra hay una pequeña pletina que da solidez al anillo y ayuda a la sujeción de la piedra.
También este tipo de anillo puede verse con la piedra engastada en chatón rodeada por el metal del anillo.
La media alianza:

También este tipo de anillo de compromiso es muy habitual, consta de un aro con una hilera de piedras en su mitad superior, es el más apropiado para uso a diario, la sujeción de las piedras se hace mediante un engaste en carril o en bisel.
Las piedras están embutidas dentro del metal, lo que hace que la sujeción sea excelente, aguantando todos los roces y golpes que pueden ocurrir cuando se usa el anillo todos los días.
La alianza completa:
En este caso el aro de metal esta rodeado por completo de piedras, al igual que en el caso de la media alianza las piedras están engastadas en carril o bisel lo que le hace que sea También muy cómodo para su uso diario.

Anillo de compromiso hibrido o pavé:
Un anillo de gran belleza que podría decirse que une la media alianza con el solitario, posee una piedra central de mayor o menos tamaño flanqueada por piedras más pequeñas que discurren a lo largo del brazo pudiendo ser una hilera de piedras o más.

En cuanto a los diamantes de tu anillo de compromiso hay 4 datos que hemos de tener en cuenta, conocidas como las “4 C” (proviene de sus nombres en inglés)
El corte: es la forma y corte de las facetas del diamante, este punto es clave porque un buen corte del diamante realza esta piedra y realza todas sus cualidades, mientras que un corte erróneo destrozaría la mejor piedra.
La claridad: este parámetro o característica muestra la pureza de la piedra, mide la cantidad de impurezas, inclusiones o manchas que pudiera tener el diamante.
El color: El diamante en general cuanto más incoloro sea mejor, refiriéndose por supuesto a los diamantes blancos.
Los quilates: Al hablar de los quilates de un diamante, nos referimos al peso y tamaño de un diamante, 1 quilate equivale a 0,20 gramos.
El valor de los diamantes se otorga principalmente en función de estas 4 características, aunque hay otros elementos que también intervienen en el precio en menor manera.
Como último consejo sería deciros que para diamantes de cierto tamaño sería muy aconsejable pedir un certificado por lo menos del joyero que os lo vende, si queréis podéis pedir también un certificado de un organismo oficial certificador, pero esto sólo es aconsejable para diamantes de gran tamaño, porque en caso de diamantes medios o pequeños os puede salir mas caro “el collar que el perro”





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